“La internet, red de
redes, conexión de todos con todo”, es el estandarte de
esta nueva era, símbolo de una formación social denominada “Sociedad Digital” o “ciber”,
prefijo que denota el empleo de máquinas y que hizo mundialmente famoso, al
escritor de ciencia ficción que lo popularizó, William Gibson, quien también
contribuyó a crear otro entorno: el del “ciberespacio”,
habitado por seres conectados mentalmente y a los que la manipulación de la
información en su seno les dota de poder (Almirón, 2002, p.32).Visto el origen
del ciberespacio como mito de la sociedad digital, también surgió la “ciberguerra”, que no es una guerra en el más
clásico sentido de la palabra, en la que intervienen Estados, ejércitos y
servicios secretos, sino que se materializa en un nuevo entorno, el de las
redes digitales.
El problema que se plantea es que ante el desarrollo de la
ciberguerra como forma de lucha no armada se hace necesario crear y reforzar
las barreras o escudos cibernéticos que protejan nuestras instituciones
militares e institucionales. A la ciberguerra sólo se le puede oponer la “ciberdefensa
activa” apalancada con una sólida cultura de la ciberseguridad, conceptos y categorías que tenemos que acabar de
articular sin retórica y sin ingenuidades, con la certeza de que no se podrá
superar la guerra imperial en estas nuevas circunstancias desde la ignorancia o
el prejuicio.
Desde
la perspectiva del materialismo histórico, a cada modo de producción le
correspondió un factor de producción; podemos decir, que el modo de producción
esclavista estuvo determinado por el factor trabajo; la tierra fue lo
determinante en el feudalismo; en tanto que el capitalismo ha sido determinado
por el capital. En este modo de producción encontraremos diferentes facetas,
entre las que destaca (por su complejidad) un tipo de capitalismo donde la información es el factor
principal, y que ha sido denominado como Capitalismo
Informacional (Castell, 2001).
En
los últimos diez mil años, en la humanidad se han producido tres grandes
revoluciones:
la revolución agrícola (explotación de la tierra, lo artesanal)
con un crecimiento lineal; la revolución industrial (la máquina, el motor, la
electricidad) que provocó un crecimiento de carácter geométrico y la revolución
post industrial (la información, el conocimiento) que ha provocado un
crecimiento de carácter exponencial en diversos ámbitos de la humanidad.
Se
trata pues, de una formación social denominada recientemente Sociedad de la Información y/o Sociedad del
Conocimiento, como resultado de esta última revolución tecnológica. Las
nuevas tecnologías de la información y comunicación (TICS) son el motor de esta
nueva sociedad.
“La
internet, red de redes, conexión de todos con todo”, es el estandarte de esta nueva era
, símbolo de una
formación social denominada “Sociedad
Digital” o “ciber”, prefijo que
denota el empleo de máquinas y que hizo mundialmente famoso, al escritor de
ciencia ficción que lo popularizó, William Gibson, quien también contribuyó a
crear otro entorno: el del “ciberespacio”,
habitado por seres conectados mentalmente y a los que la manipulación de la
información en su seno les dota de poder (Almirón, 2002, p.32).
Visto el origen del ciberespacio como mito de
la sociedad digital, también surgió la “ciberguerra”, que no es una guerra en el más clásico sentido de la palabra, en
la que intervienen Estados, ejércitos y servicios secretos, sino que se
materializa en un nuevo entorno, el de las redes digitales.
Se
dice que la ciberguerra, dentro del ciberespacio es el quinto dominio de la
guerra, junto a la tierra, el aire, el mar y el espacio. No cabe duda, que esta
guerra real, mata cada día a cientos de personas inocentes en la Franja de
Gaza, Afganistán, Irak, Libia, Siria, la frontera mexicana y dondequiera que se
utilicen “drones”. En definitiva, la ciberguerra es una nueva forma
evolucionada guerrerista, con un mismo objetivo: aniquilar sofisticadamentedentro del contexto mundial de la sociedad digital
A
diferencia de la guerra convencional, la ciberguerra no se desarrolla en
teatros de operaciones visibles. No hay frentes de batalla con elementos
materiales, la guerra se
desarrolla en escenarios combinados, sin orden aparente y sin líneas visibles de combate, los nuevos soldados no usan uniformes y se mimetizan con los civiles. No se trata de ataques con bombas y proyectiles, sino de comunicaciones, algoritmos o bits, virus informáticos, ataques a los sistemas de mando y control, seguridad operacional, piratería electrónica, bloqueo de información e incluso guerra psicológica, como campañas de miedo.
EE.UU.
admite incursión en la ciberguerra WASHINGTON, 12 de octubre.— Estados Unidos admitió
por primera vez, la existencia de comandos militares para lanzar ataques en el
ciberespacio, tan capaces como los que incursionan contra objetivos en el mar,
la tierra y el aire.
Según el secretario de Defensa, Leon Panetta, el Pentágono responderá a cualquier ofensiva o amenaza exterior en el plano informático e incluso, está en condiciones de identificar y localizar a los agresores potenciales, informó PL.
Entre otras cuestiones, agregó que un grupo de expertos diseña nuevas "reglas" para determinar cuándo, cómo y dónde las fuerzas armadas pueden emprender una ciberguerra.
"Desarrollamos la capacidad de conducir operaciones efectivas para contraatacar las amenazas a nuestros intereses en el espacio cibernético", aseveró Panetta la víspera en Nueva York, durante una conferencia con empresarios sobre seguridad nacional.
Sus declaraciones difieren de la postura anterior del Departamento de Defensa, el cual insistía en que las actividades del Ejército estadounidense en la web solo tenían carácter defensivo.

Hasta la intervención de Panetta, los funcionarios del Pentágono nunca hablaron de las estrategias y armas disponibles para atacar a los blancos que la Casa Blanca considere enemigos.
Las palabras del Secretario de Defensa también corroboran numerosas noticias sobre la alta implicación de Washington en la creación de virus malignos usados en operaciones de sabotaje y espionaje informático contra países como Siria, Líbano, Sudán, Egipto e Irán, el más afectado por ese tipo de agresiones.
http://www.granma.co.cu/2012/10/14/interna/artic08.html
Según el secretario de Defensa, Leon Panetta, el Pentágono responderá a cualquier ofensiva o amenaza exterior en el plano informático e incluso, está en condiciones de identificar y localizar a los agresores potenciales, informó PL.
Entre otras cuestiones, agregó que un grupo de expertos diseña nuevas "reglas" para determinar cuándo, cómo y dónde las fuerzas armadas pueden emprender una ciberguerra.
"Desarrollamos la capacidad de conducir operaciones efectivas para contraatacar las amenazas a nuestros intereses en el espacio cibernético", aseveró Panetta la víspera en Nueva York, durante una conferencia con empresarios sobre seguridad nacional.
Sus declaraciones difieren de la postura anterior del Departamento de Defensa, el cual insistía en que las actividades del Ejército estadounidense en la web solo tenían carácter defensivo.
Hasta la intervención de Panetta, los funcionarios del Pentágono nunca hablaron de las estrategias y armas disponibles para atacar a los blancos que la Casa Blanca considere enemigos.
Las palabras del Secretario de Defensa también corroboran numerosas noticias sobre la alta implicación de Washington en la creación de virus malignos usados en operaciones de sabotaje y espionaje informático contra países como Siria, Líbano, Sudán, Egipto e Irán, el más afectado por ese tipo de agresiones.
http://www.granma.co.cu/2012/10/14/interna/artic08.html





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